
Interfaces clonadas
Una copia píxel por píxel en un dominio casi idéntico. La pantalla de swap funciona; la dirección de depósito es la del atacante.
Lo delata: Leé el dominio, no el diseño.
Ver en la Safety Academy →Know the Scam es la serie educativa que publica SimpleSwap sobre fraude cripto: cada ataque documentado por completo, con la mecánica a la vista en lugar de resumida en consejos. Esta página agrupa por método los patrones que cubre.
La distinción de la que parte la serie es entre un hackeo y una estafa. Un hackeo rompe código. Una estafa necesita una decisión tuya, lo que significa que tiene que aparecer antes de poder funcionar — y ahí está la oportunidad.
Seis señales que aparecen sin importar qué patrón estés mirando.
Cada uno enlaza a su desarrollo completo en Know Scam, en el blog de SimpleSwap.

Una copia píxel por píxel en un dominio casi idéntico. La pantalla de swap funciona; la dirección de depósito es la del atacante.
Lo delata: Leé el dominio, no el diseño.
Ver en la Safety Academy →
Las señales burdas desaparecieron. El phishing moderno imita lo real lo bastante bien como para que las verificaciones visuales fallen.
Lo delata: Llegá por marcador, nunca por un enlace que te mandaron.
Leer el desarrollo →
Semanas de vínculo, y después una plataforma que muestra ganancias que no podés retirar.
Lo delata: Una amistad que termina en una plataforma de trading es el esquema.
Ver en la Safety Academy →
Video sintético de una cara conocida que promete duplicar lo que envíes.
Lo delata: Los sorteos que piden enviar primero no existen.
Leer el desarrollo →
Responden los pedidos públicos de ayuda, y después piden una frase o una transferencia de prueba.
Lo delata: El soporte real nunca abre la conversación.
Leer el desarrollo →
Un malware sustituye en silencio la dirección entre el copiado y el pegado.
Lo delata: Compará la cadena pegada completa, todas las veces.
Leer el desarrollo →
Un script que promete un bono, hecho para cosechar credenciales o una firma.
Lo delata: Ningún bono exige ejecutar código ni conectar una billetera.
Leer el desarrollo →
Una sola firma le da a un contrato permiso permanente sobre tus tokens.
Lo delata: Leé qué autoriza la firma antes de aprobar.
Leer el desarrollo →
Los bots operan alrededor de tu transacción pendiente, así que tu ejecución resulta peor que tu cotización.
Lo delata: Ajustá el slippage; usá enrutamiento privado donde se ofrezca.
Leer el desarrollo →
Se siembra en el historial una dirección parecida para que un copiar y pegar posterior salga mal.
Lo delata: Revisá el medio de la dirección, no solo los extremos.
Leer el desarrollo →
Comprar funciona. Vender no, por diseño o por liquidez desaparecida.
Lo delata: Confirmá que otra persona haya vendido antes de comprar.
Leer el desarrollo →
Tokens no solicitados te atraen a una página de reclamo que vacía la billetera.
Lo delata: Los tokens que no esperabas son el anzuelo.
Leer el desarrollo →Cualquier otro dominio que lleve el nombre es una copia, por más exacta que sea la interfaz.
Los logos, los colores y la maquetación se clonan en minutos. El dominio no.
HTTPS cifra la conexión. Los sitios de phishing también tienen certificados válidos.
Los swaps estándar nunca lo requieren, y nunca una frase semilla.
Una cuenta que te contacta primero no vino de SimpleSwap.
Una vez confirmada no hay contracargo, así que la verificación va antes de enviar.
Todos los patrones de esta página salen de la SimpleSwap Safety Academy, que se mantiene al día con nuevos casos a medida que aparecen.